Los metales como el aluminio y el acero requieren grandes cantidades de energía para producirse, y su extracción puede provocar la destrucción del hábitat, contaminación y otros daños ambientales. Por el contrario, los materiales sustentables como el bambú, el cáñamo o los metales reciclados se pueden obtener con una menor huella ambiental. Frecuentemente requieren menos energía para procesarse y son recursos abundantes o renovables.
Un proyecto innovador estudia el uso de materiales con huella de carbono negativa a base de residuos domésticos como aditivo en el plástico. Incluso un uso del 5% de este material puede reducir la huella de carbono un 30%. También ha habido un gran avance con un proyecto que permitiría la fabricación de productos para la industria automotriz a base de cáñamo, como parrillas portaequipajes.
Todos los ejemplos descritos aquí son parte del portafolio de innovación de Magna, que incluye materiales de alto rendimiento, materiales sustentables e ingeniería de materiales para respaldar a Magna Exteriors. También existe una gran necesidad de encontrar materiales alternativos para las piezas de repuesto de los clientes.
Independientemente de la aplicación, los materiales innovadores y más sustentables, junto con los procesos de reducción de desperdicios, pueden reducir significativamente nuestra huella de carbono, minimizar la generación de residuos y preservar los recursos naturales. Esto ayuda a mitigar algunos de los desafíos más apremiantes que enfrenta el planeta en la actualidad, como la pérdida de biodiversidad, la contaminación y el uso excesivo de recursos finitos como los combustibles fósiles y los metales.
Otra ventaja significativa de los avances en materiales es su contribución a una economía circular. A diferencia del modelo lineal de “tomar, fabricar, desechar” de la fabricación tradicional, la estrategia circular tiene como objetivo mantener los materiales en uso el mayor tiempo posible mediante prácticas como el reciclaje, la reparación y la reutilización. Este enfoque es fundamental para los objetivos ambiciosos de cero emisiones netas de Magna, entre los que se incluye la meta de reducir las emisiones de alcance 3 en un 25% para el 2030.
A medida que los consumidores y las empresas prioricen cada vez más la sustentabilidad, los fabricantes que incorporen en su producción materiales más sustentables en los productos y procesos liderarán el camino. Además, los materiales sustentables pueden fomentar el ahorro de costos con el correr del tiempo, sobre todo porque los métodos de producción energéticamente eficientes y las estrategias de reducción de desperdicios reducen los costos operativos.
La ciencia de los materiales siempre ha sido la columna vertebral de la innovación para el diseño y la fabricación, y en la nueva era de la movilidad, nunca ha sido tan importante.